lunes, 5 de julio de 2021

EL PUEBLO DE DIOS ¿ISRAEL O LA IGLESIA?

 

APOCALIPSIS 2: 9b

 

y la blasfemia de los que se dicen ser judíos, y no lo son,

 

Antes de continuar el estudio del libro de Apocalipsis debemos tener claro ¿Quiénes son los judíos?

Los judíos son los descendientes de Jacob también llamado Israel, hijo de Isaac, hijo de Abraham. Estos también forman parte del parte pueblo de Israel. Y todo aquel que no pertenece a este pueblo adquiere el título de gentil.

 

Dios hizo un pacto con Abraham, este pacto le permitió a la nación de Israel convertirse en el pueblo de Dios del Antiguo testamento, pero el pacto Dios con Abraham también bendeciría a todas las naciones, y esto solo fue posible con la muerte y resurrección de Cristo, a partir de allí, solo los creyentes formarían parte pueblo de Dios, Sean estos judíos o no.

En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. (Génesis 22:18)

 

Sección de análisis

Para saber, si Israel y la iglesia son uno o dos pueblos de Dios, debemos ver lo que enseña la biblia.

pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa. (Gálatas 3:26-29)

Sabemos que los judíos son descendientes de Abraham según la carne, pero este pasaje enseña que los que por fe creen en Cristo Jesús, son considerados linaje de Abraham sin hacer diferencias entre judíos o gentiles.

Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. (Juan 8:39)

El hecho de que los judíos sean descendientes de Abraham según la carne, no los convierte en pueblo de Dios, ya que, para ser considerados parte de este pueblo, al igual que Abraham deben creer y obedecer.

Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios. (Santiago 2:23)

Creer en Dios implica creer en Jesús como el Mesías, porque no existe salvación fuera de Él.

Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 4:11-12)

Si un israelita va a ser salvo en algún momento de su vida, este debe reconocer que Jesucristo es el Mesías, y convertirse a Él, mi pregunta es ¿acaso esto no lo convierte en cristiano y miembro de la iglesia de Cristo?

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. (Romanos 1:16)

Quiero aclarar algo, Dios no ha eliminado a Israel para salvar solo a los gentiles, el mensaje del evangelio llegó a los judíos en primer lugar y por medio de algunos judíos creyentes como Apóstol Pablo el evangelio se expandió a todo el mundo, realmente los gentiles fuimos injertados al pueblo de Dios gracias a Jesús.

Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? (Romanos 11: 24)

Todo Romanos capítulo 11 nos explica cómo algunos judíos incrédulos fueron desgajados del buen olivo, y como los gentiles creyentes fuimos injertados.

En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, (Efesios 2: 12-14)

Efesios 2 del versículo 11 adelante es muy claro en este tema, Dios derribó la pared que nos convertía en dos pueblos, pared que algunos insisten en levantar, la biblia dice: de ambos pueblos Dios hizo uno.

 


 

lunes, 14 de junio de 2021

¿Cuál era la edad de Joaquín (Joachin) cuando se convirtió en rey de Jerusalén?

Dieciocho años (2 Reyes 24:8)  

Ocho años (2 Crónicas 36:9)

 

¿A QUÉ SE REFIEREN ESTOS VERSÍCULOS?

Estos pasajes hablan del rey Joaquín de Judá, aquí nos enseña la edad que tenía cuando inició su reinado, también nos dice cuánto tiempo reinó en Jerusalén y por último nos enseña que sus actos fueron malos ante los ojos de Dios.

 

¿DÓNDE ESTÁ LA CONTRADICCIÓN?

El problema está en el pasaje de 2 Crónicas 36:9, en el cual podemos leer que el rey Joaquín tenía 8 años cuando inicio su reinado, lo cual no concuerda con 2 Reyes 24:8 donde encontramos que tenía 18 años de edad cuando comenzó a reinar en Jerusalén.

De ocho años era Joaquín cuando comenzó a reinar… (2 Crónicas 36: 9a)

De dieciocho años era Joaquín cuando comenzó a reinar… (2 Reyes 24: 8a)

además, si Joaquín hubiese tenido 8 años al iniciar su reinado, teniendo en cuenta que él duró reinando solo 3 meses, sería difícil asimilar que este tuviera esposas como menciona 2 Reyes 24:15 y que un niño de tan corta edad hiciera lo malo ante los ojos de Dios.

 

¿CÓMO SE DEBE INTERPRETAR ESTO?

Este problema se debe a un error de copia que muchas versiones de la biblia poseen, esto ha sido corregido en algunas versiones como:

Dios Habla Hoy, Nueva Biblia Viva, Nueva Traducción Viviente, Nueva Versión Internacional, Palabra de Dios para Todos, Reina Valera Actualizada, La Palabra, entre otras. en estas versiones 2 Crónicas 36: 9 dice dieciocho años al igual que 2 Reyes 24: 8, ya que así se encuentra escrito en algunos manuscritos griegos, y en la versión siríaca de la biblia, los cuales por su antigüedad son usados como soporte para corregir este error.

 

Conclusión: el rey Joaquín tenía 18 años de edad cuando inició su reinado, con esta edad tendría sentido que este tuviera esposas y a que hiciera lo malo ante los ojos de Dios.

 


 

 

domingo, 7 de marzo de 2021

LA VERDADERA RIQUEZA Y LA IGLESIA DE ESMIRNA

 

APOCALIPSIS 2:8 -9a

 

 

Y escribe al ángel de la iglesia en Esmirna: El primero y el postrero, el que estuvo muerto y vivió, dice esto:

Yo conozco tus obras, y tu tribulación, y tu pobreza (pero tú eres rico),

 

 

La ciudad de Esmirna se encuentra ubicada en Asia Menor, en Turquía. el mensaje de esta carta va dirigido a la congragación de la antigua Esmirna en primer lugar, pero también se aplica a las iglesias que padecen tribulaciones en la actualidad, El Señor se presenta en esta carta como el primero y el último, el significado de estas palabras lo desarrollamos en el estudio titulado EL ALFA Y LA OMEGA, Jesús también usa las palabras el que estuvo muerto y vivió, recordándonos su sacrifico y su resurrección con el fin de traer esperanza en medio de las tribulaciones ya que si sufrimos y morimos por Él, también viviremos. Si deseas saber por qué los cristianos pasamos por tribulaciones, te recomendamos el estudio titulado LA TRIBULACIÓN DE LOS CRISTIANOS.

 

La iglesia de Esmirna era una congregación terrenalmente pobre, pero el mismo Dios reconoce que en realidad ellos eran ricos, porque todo lo que estaban padeciendo les permitía hacer tesoros en el cielo.

No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. (Mateo 6:19-20)

Es sorprendente pensar que además de ver a Dios cara a cara lo cual es un regalo insuperable, Dios nos anime a hacer tesoros en el cielo, además es impresionante que seamos recompensados por nuestras buenas acciones como cristianos, cuando todas estas han sido preparadas de antemano por Dios.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10)

 

Lo que realmente Dios recompensa es la obediencia y obedecer no es algo que podamos ver como un logro personal, más bien obedecer a Dios implica ir en contra de nuestra voluntad, el mayor ejemplo de esto fue Jesús.

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. (Mateo 26:39)

Para obedecer a su Padre tuvo que ir en contra de lo que Él quería, y fue recompensado por hacer esto, convirtiéndose en el primer hombre que obedeció a Dios hasta la muerte.

Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec. (Hebreos 5:7-10)

   

Por esta razón, debemos negarnos a nosotros mismos para seguirle, porque así, podremos obedecer

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. (Mateo 16:24)

No es sabio afanarnos tras las cosas terrenales cuando Dios nos aconseja buscar primeramente lo celestial.

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. (Mateo 6:33)

Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. (Lucas 10:41-42)

En resumen, si obedeces serás recompensado por Dios, si dejas cosas por ÉL harás tesoros en el cielo, si pasas por tribulaciones y necesidades por causa del evangelio, eres verdaderamente rico.

El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. (Juan 12:25)