le daré a comer del árbol de la vida, el cual está en medio del paraíso de Dios.
El árbol de la vida se encontraba plantado en el centro del huerto en Edén donde habitaron Adán y Eva en el principio,
Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado. Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal. (Genesis 2:8-9)
Este se encontraba en este lugar para que se fuese el medio que Dios usaría para dar vida eterna al hombre, sin embrago en el momento que el hombre decide comer del árbol de la ciencia del bien y del mal deja de ser un hombre puro y perfecto y se convierte en un ser corrupto y mortal.
He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones. (Eclesiastés 7:29)
Si el hombre hubiese comido del árbol de la vida en esta condición lo más probable es que este, habría condenado su existencia a una eterna esclavitud ante el pecado, sin embargo, Dios en un acto de amor los expulsó del huerto de Edén, para evitarle este mal.
Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. (Genesis 3: 22-24)
Después de esto el hombre no pudo tener contacto con el árbol la vida como tal y lo que sucedió con este a partir de allí, es un completo misterio.
Tiempo después Jesús estando en la tierra nos ofrece vida eterna si creemos en Él, aquí surge una pregunta, ¿la vida eterna la obtendremos de parte de Jesús o del árbol de la vida? El señor da respuesta a esta pregunta a través metáforas.
Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. (Juan 15:1)
Lo que Jesús nos trata de decir es que Él es en verdad el árbol de la vida, en otras palabras: Él es la verdadera fuente de la vida eterna y de Él provenía el poder que poseía el Árbol de la vida del huerto de Edén, el cual solo era una representación de Cristo en este lugar.
Teniendo esto claro, ¿qué sucedió con el árbol de la vida del huerto de Edén? Juan en apocalipsis nos habla de este.
Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. (Apocalipsis 22: 1-2)
Aquí descubrimos el poder sanador que poseen sus hojas, este poder también se evidenció en el ministerio de Jesús en la tierra, ahora, si la vida eterna y la sanidad la recibimos de Cristo. ¿Qué propósito tiene comer del árbol de la vida como tal? Si nos basamos en los pasajes leídos anteriormente podemos concluir que comer de este árbol será ese un momento de victoria, ese intente glorioso que los primeros hombres desecharon, este acontecimiento ha sido reservado para nosotros los salvos en Cristo, los cuales podremos disfrutar del fruto del árbol de la vida por toda la eternidad.
Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. (Apocalipsis 22: 14)